Cuando hablamos de lectura de partido, debemos ser conscientes de la gran importancia que tiene para cada jugador dentro del campo, ya que si el jugador domina a la perfección cada jugada leyendo o intuyendo lo que puede suceder, nuestro jugador se anticipará al rival y obtendremos la posesión de balón, por tanto, el peligro momentáneo lo creamos nosotros.
Sí aplicamos todos estos matices a nuestro portero, debemos trabajar muy bien que abarque una visión periférica lo más amplia posible. Un portero debe observar muchos aspectos que se dan en un partido y para ello, debemos dedicarle mucho tiempo en los entrenamientos, cuando el portero trabaja con el grupo. Es muy importante que lo ayudemos a que observe todo lo que sucede en el mismo.
Para ello, la posición corporal
del portero, es clave para poder observar todos estos matices y poder comunicarnos con nuestra línea defensiva; el portero realiza una progresión que comienza observando el pase que se genera, iniciando un perfil corporal, realizando una buena lectura táctica, tomando la decisión adecuada y realizando el gesto técnico requerido por la situación.
Todas las situaciones que se plantean en un partido para un portero previas a la actuación como dominar un espacio, dominar un perfil corporal, observar las opciones de juego que hay en el espacio, las podemos trabajar con nuestros porteros de manera analítica en el entrenamiento. Con ello, creamos situaciones diferentes, para que el portero vaya fijándose en la posición corporal del
poseedor del balón, si se puede producir un posible lanzamiento, para fijar las referencias, o se produce una situación que demande
jugar con el pie.
Para poder dominar cada situación, es muy importante que el portero domine la posición
corporal suya propia para actuar eficazmente en las referencias que se hacen de portería, y estar preparado para una
acción defensiva inmediata cercana o estar coordinado para jugar. Es muy importante jugar con el pie
coordinado.
Parecen cosas muy sencillas de trabajar, pero en los partidos, se producen muchos errores por falta de comunicación del portero con su línea defensiva, porque el portero no realiza una correcta lectura del partido. Un ejemplo, lo tenemos cuando el portero realiza la basculación, y va a parar el balón con mucha aversibidad de su cuerpo, lo que provoca que el balón tenga menos fuerza que nuestro cuerpo, y por tanto, no hay un buen
control.
En el fútbol actual, el control es muy importante, por tanto, dominar
corporalmente la acción defensiva y la estabilidad para jugar con el pie, es muy importante para realizar un pase
cercano con devolución, porque reciben presión del rival, y debemos de nuevo incorporarnos a recibir pase. Por tanto todas estas
situaciones, debemos trabajarlas a partir de infantiles y cadetes, por el bien de nuestros porteros.
Para finalizar os dejo una frase acorde con lo anteriormente comentado invitándoos a reflexionar y debatir sobre el tema. Un saludo a todos/as.
Quien es observador lleva un maestro consigo.

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