El fútbol moderno ha cambiado mucho en lo que respecta a la figura del portero de fútbol. Desde el año 1992, se añade una nueva regla en el mundo del fútbol; la cesión al portero. Eso conlleva que los porteros no puedan coger el balón con las manos en su área mediante un pase de un jugador suyo que sea intencionado. Antiguamente, esto provocaba que el portero no interviniera apenas en el juego colectivo del equipo en un contenido tan importante como el juego de pie, evitando buscar una verticalidad ofensiva en la salida del balón.
Hoy en día, los entrenadores de porteros, estamos obligados a analizar los matices de ese gesto técnico ofensivo de portería que realizan todos los porteros. Y cuando comentamos que estamos obligados a analizar los matices, nos referimos a que no nos vale solo tener una buena técnica inicial, si no que también conlleva que el portero tenga una buena lectura táctica, un perfil corporal, un dominio del espacio, tener capacidad visual que abarque lo que está sucediendo en el espacio de juego, que sea capaz de distinguir y dar prioridad a unas opciones sobre otras que se dan en ese espacio de juego, tomar la decisión rápida leyendo las situaciones de pase posibles y realizar una buena ejecución técnica.
Para mejorar y estar preparado el portero para todo lo anterior comentado, nosotros, los entrenadores de porteros, debemos trabajar la técnica y progresar con nuestros porteros en situaciones en las que deban de tomar decisiones dentro de un espacio de juego con compañeros y contrarios.
A la hora de realizar el juego de pie, debemos ser conscientes de aprovechar al máximo las posibilidades que posee la tarea y darle una lógica interna para que tenga una transferencia real de juego. Para ello, evitaremos tener un portero frente a otro enviandonos balones cortos para golpear a un contacto, produciendo control pase, control pase, porque en los partidos seguramente haremos un buen control y un buen pase, pero además en el partido se nos van a presentar distintos espacios de juego donde el portero deberá intervenir, distintos espacios donde tendrá que perfilarse de forma diferente, distintos espacios donde moverse y jugar con la linea defensiva, distintos espacios para buscar una ayuda, y si no los trabajamos, el portero no actuará con eficacia.
Por tanto, si a todas estas situaciones técnico tácticas ofensivas de portería, le marcamos como objetivos todos los matices anteriores para que vayan integrados en la tarea, mejoraremos el juego de pie de nuestro portero y lo más importante, estaremos mejorando a nuestro equipo.
Para finalizar me gustaría compartir con vosotros/as una frase acorde con lo anteriormente comentado. Que paseis buen fin de semana y que se cumplan vuestros objetivos en la competición. Saludos.

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